#NFL - Solo hay una cosa por decir: Gracias Brett Favre.

Por: Ulises Mtz




Gracias, Brett Favre.

Lo anterior es lo único que podemos decir los verdaderos aficionados de la National Football League después de ver a esta verdadera leyenda del deporte ser inducido al Salón de la Fama en Canton, Ohio. Aun sin ser fan de los Green Bay Packers es imposible no apreciar la gloriosa culminación de lo que fue una de las carreras más brillantes y coloridas en la historia de los emparrillados, y la verdad es que por la NFL no han pasado ni pasarán muchos más que sean comparables al gran Brett “El Pistolero” Favre.



Hablar solamente de estadísticas no le hace del todo justicia a una carrera como la de Brett Favre, pero es imposible empezar a hablar de él sin mencionar que en sus 20 años de carrera fue el primer QB en la historia en acumular 500 pases de anotación y lanzar para 70,000 yardas. Fue drafteado por los Atlanta Falcons en 1991, pero  tan solo un año después fue cambiado a los Packers. Cuando Favre tomó las riendas como QB de Green Bay en el 4to juego de la temporada de 1992, se volvió el titular en todos y cada uno de sus partidos desde ese entonces y hasta la temporada 2007. Inició en 297 partidos consecutivos en temporada regular; solamente Eli Manning de los Giants tiene una remota posibilidad de romper ese record algún día. Brett Favre fue el MVP de la liga en tres años consecutivos del 95 al 97, ganó 8 títulos divisionales, llegó a 5 campeonatos de la NFC, y apareció en el Super Bowl dos veces – coronándose como campeón venciendo a los New England Patriots de Drew Bledsoe en el Super Bowl XXXI,  pero perdiendo un año después contra los Denver Broncos de John Elway en el Super Bowl XXXII.


Durante su ilustre carrera Brett Favre fue el protagonista de grandes momentos y siempre nos dio de qué hablar. Es imposible no recordar con emoción que el 22 de Diciembre del 2003, a tan solo un día de la muerte de su padre, Favre nos brindó lo que posiblemente ha sido el más grande momento en la historia del Monday Night Football.  Esa noche los Packers visitaron a los Oakland Raiders,  y un inspirado Favre lanzó 4 pases de TD en la primera mitad del partido y 399 yardas totales. Favre completó más del 70% de sus pases esa noche, y terminó con un rating de pasador de 154.9 – lo cual es una marca perfecta. Pese a que los Packers dominaron a los locales Raiders con marcador de 41-7, los aficionados de de los Raiders apreciaron el momento y bañaron a Favre de aplausos.  Una temporada después, en el 2004, Favre rebasó a Dan Marino en número de juegos de playoffs consecutivos lanzado al menos un pase de anotación, y a la fecha su marca de 20 juegos de playoffs consecutivos consiguiendo al menos un pase TD sigue siendo un récord.



Los Green Bay Packers son la franquicia más emblemática de la NFL, y aún cuando después de Vince Lombardi, Brett Favre pudiera ser la figura más importante en la historia de la misma, Favre también tuvo momentos brillantes – si bien breves -  con los New York Jets y con los Minnesota Vikings.

En la temporada 2008, y después de que Favre decidió retirarse (la primera de otras tantas veces que lo hizo)  solo para después solicitar a la liga ser restituido, los Packers lo cambiaron a los Jets por un pick condicional en el draft. En la semana 4 de la temporada 2008, jugando en casa y recibiendo a los Arizona Cardinals en el Giants Stadium, Favre lanzó 6 pases de anotación (su mejor marca personal) en un partido difícil de olvidar por el tremendo golpazo que se llevó el WR de Cardinals Anquan Boldin y que hizo al QB de Cardinals Kurt Warner considerar el retiro pues creyó el que el golpe a Boldin había sido su culpa por lanzar un pase alto y al centro.  




Para la temporada 2009 Favre decidió jugar con los Vikings  - acérrimos rivales de los Packers -   y condujo a la escuadra de Minnesota a un impresionante récord de 12 ganados y 4 partidos,  y a una aparición en las finales de conferencia de la NFC.  Los Vikings perdieron frente a los eventuales campeones New Orleans Saints en el infame juego que incitó la investigación del escándalo etiquetado como  ‘BountyGate’, donde la liga obtuvo evidencia de que el Coordinador Defensivo de los Saints Greg Williams incentivaba con dinero a sus jugadores a lastimar a los contrarios para sacarlos del partido. Sin duda alguna Favre de casi 40 años en ese entonces fue castigando brutalmente por la defensiva de Saints en un partido que pese a que terminó en derrota, confirmó su dureza, liderazgo, y pasión por el deporte que lo hizo una leyenda viviente.



Hay que mencionar también que jugando para los Vikings Favre venció a los Packers, y con ello se convirtió en el primer QB en la historia en vencer al menos una vez a cada una de las 32 franquicias de la NFL.




Podríamos pasar horas y horas hablando de las diferentes hazañas de Brett Favre. Pero basta con decir que con su inmortalización en el Salón de la Fama se completó una historia digna para pelicula de Hollywood, que cubriría todos los ángulos de drama, lucha contra la adversidad, pasión, y finalmente heroísmo y reverencia que a todos nos gusta ver. Brett Favre siempre jugó la posición de mariscal de campo con abandono, memoria corta, y con la frente en alto. Jugó para ganar, para divertirse, y para entretenernos como aficionados. Y al hacerlo de paso se consolidó como un icono en la historia del deporte.




El debate sobre quién es el mejor QB de todos los tiempos siempre será polémico y la lista de nombres incluye a grandes como Johnny Unitas, Joe Montana, John Elway, Dan Marino, Peyton Manning, y a Tom Brady. Posiblemente nunca habrá un consenso, pero quien no considere a Brett Favre como un serio candidato en la discusión, simple y sencillamente no sabe de NFL.

Por: Jimena Sanchez en colaboración con @jfkcover3 de www.cover3.mx